La transformación del sistema energético significa la conversión de todos los tipos de uso de energía de fuentes de energía fósiles y nucleares a energías renovables.
El objetivo es la generación de energía libre de CO2.
Esto incluye no sólo la generación de energía, sino también el suministro de energía limpia para el transporte, la calefacción y la refrigeración de edificios y los procesos industriales. Además, las materias primas fósiles comúnmente utilizadas en la industria deben ser sustituidas por procesos libres de CO2. Por ejemplo, es posible convertir la química, que todavía se basa en gran medida en el petróleo crudo fósil, pero requiere mucho esfuerzo y energía.